cambiamos indemnizaciones por 2 años de cárcel

cambiamos indemnizaciones por 2 años de cárcel

POR PATRICIA ABETLA CORUÑA
 

 

Esther Fontán fue paciente de José Luis López, alias Coté, durante más de nueve años. Ahora preside una asociación de víctimas que cuenta con más de 150 miembros. También regenta el blog de dicha organización, «Radiografía de una pesadilla».
-¿Cómo comenzó todo en su caso?
-Yo empecé a ir a la consulta de Coté porque me lo recomendó un médico para mi hijo, que tenía un problema de cadera. Lo estuve llevando durante años y en ese tiempo detrás de él fue toda la familia.Su técnica era ir captando al resto de los miembros por una cosa o por otra. Un día te veía mala cara, al otro te decía que no sabía si esa piel tendría algo… En mi caso fue un accidente de tráfico a raíz del que me empezó a tratar un esguince cervical. Evidentemente me trató mal porque me causó una lesión que me dejó en una silla de ruedas.Cuando empecé a ver que las cosas no estaban claras, en 2006, decidí irme.
-¿Por qué no denunció en ese momento?
-Estaba esperando porque los médicos no daban muy bien con lo que tenía. Todos los resultados eran muy extraños y decidí esperar a tener ya un diagnóstico firme y unas secuelas. Yo tenía muy claro que lo iba a denunciar por negligencia, porque en realidad creía que era un médico. Mi sorpresa fue cuando descubrí que había muchas más razones por las que denunciarlo.
-¿En qué estado se encuentran las víctimas a día de hoy?
-Psicológicamente todas están muy mal, porque el saber que has sido objeto de una estafa -sobre todo con algo tan fundamental como la salud- te deja trastocado porque el médico se convierte en un confesor para ti, al que le cuentas tus penas y tus problemas. Él lo que hacía, lejos de ayudarnos, era aprovecharse de esa coyuntura.
-¿Y físicamente?
-Ahora hay mucha gente que se encuentra mal y que no sabe realmente qué enfermedad tiene. No sabemos lo que nos inyectó, por lo tanto el miedo es grande porque no conocemos cuáles pueden ser las consecuencias. Además, con la muerte de esta compañera de un modo tan repentino, lógicamente el temor aumenta. En mi caso particular, los médicos no saben -después de un rosario de pruebas- el porqué de mi cojera.
-El Instituto de Toxicología se negó a analizar las sustancias que Coté os inoculaba…
-Sí, ellos no quisieron examinar las jeringuillas que estaban cargadas en su nevera y dispuestas para inyectar. No lo quieren analizar alegando peligrosidad para su personal, lo cual me hace gracia. Esto está recurrido por una orden judicial.
-¿Y cómo se encuentra esta cuestión ahora? ¿Cómo conocer la composición de las sustancias que administraba a sus pacientes?
-En este punto, la única que realmente nos ha abierto un poco los ojos es la Agencia Estatal del Medicamento, a la que la consejería de Salud Pública de la Generalitat Valenciana le envió toda la medicación incautada en la clínica de Vinaroz. La Agencia Estatal ya le dio un informe a la consejería, diciéndole que el 85 por ciento de la medicación incautada allí es ilegal en España. No se puede utilizar ni vender. Ahora nosotros queremos saber por qué son ilegales esas sustancias y estamos en el proceso de pedir información, pero todo es muy lento.
-¿Cuánto tiempo lleva abierta la causa?
-Dos años, y todavía estamos con la fase de instrucción. Estamos prestando declaración en el forense por primera vez todavía. Y lo estamos haciendo los más antiguos, como yo que fui hace 15 días. Por lo tanto, esto se nos está haciendo terriblemente largo; es un sufrimiento. Yo llevo desde que él dio la rueda de prensa sin vida propia.
-Los componentes de la Asociación acostumbran a reunirse en asambleas. ¿Qué temas tratan en ellas?
-Nos reunimos para explicar lo que no se le puede explicar a los medios de comunicación, escucharnos, contar lo que no se puede decir por un correo electrónico por seguridad y, sobre todo, ir evaluando cómo va el proceso.
-¿A qué se refiere con ese tipo de información confidencial? ¿A determinadas pruebas que ustedes mismos recaban?
-Me refiero a información que nos llega. Por ejemplo, fuimos nosotros los que descubrimos que Coté estaba en Vinaroz, porque le estábamos haciendo un seguimiento. Nosotros fuimos los que nos pusimos en contacto para que nos echaran un cable. Somos nosotros los que estamos forzando el carro. Si hay un equipo forense para que nos evalúen es porquenosotros mismos lo hemos exigido. Y luchamos contra uno de los mejores procesalistas de España.
-¿Por qué cree que Gómez de Liaño abandonó la defensa de Coté?
-Lo dejó porque estaba harto de las mentiras de Coté y cuando lo pillamos con las manos en la mesa por segunda vez fue la gota que colmó el vaso. Él estaba en libertad condicional con la limitación de que no podía volver a ejercer ninguna rama sanitaria nunca y va y a los dos meses abre su consulta en Vinaroz. Evidentemente la mentira a Liaño le pudo más que la rentabilidad económica que le pudiera generar, porque tiene un prestigio y ya había pillado a Coté en varias mentiras.
-¿Hay documentación oficial que demuestra que no es médico?
-Sí. De entrada, todos tenemos papeles firmados por él que demuestran que fue nuestro médico. Y a día de hoy está probado que él no es médico, por lo que somos ,al menos, víctimas de una estafa, aunque no haya una sentencia firme.
-¿Qué pedís?
-Pedimos justicia y que vaya a la cárcel. No nos interesa el dinero. Cambiamos años de cárcel por dinero. Nuestro dolor y nuestro sufrimiento no tienen precio. Tres compañeros muertos no tiene precio, por lo tanto lo único que queremos es verlo entre rejas.
-Hace unos días recibieron una denuncia de los abogados de Coté…
-Sí. La verdad es que para nosotros es una sorpresa que llegue a estos extremos. Sabemos que también ha denunciado a algunos medios de comunicación y nos parece que es una carrera alocada hacia delante. El viernes iremos a recoger la denuncia y haremos algo. Por informaciones de fuera nos ha llegado que lo que persigue es cerrar el blog de la asociación. A nosotros eso nos parece un atentado contra la libertad de expresión y contra nuestro derecho a informar a nuestros compañeros. Es una manera de distraer la atención y él mismo se ha puesto en evidencia.
-¿Habrá manifestación pública el viernes?
-Seguramente. Nos gustaría que se hiciera algo.
-¿Sienten que la sociedad apoya su causa?
-Sí. En el caso del blog, por ejemplo, estamos muy satisfechos porque la noticia corrió por la red y ayer tuvimos más de cuatro mil entradas. Estamos notando que hay mucho apoyo social y estamos muy contentos. El viernes queremos demostrar que no nos van a callar.
 Fuente:abc.es

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